Una de las cosas que más nos gusta de nuestro trabajo es que siempre nos adelantamos al calendario. Y ¿qué quieren decir con esto?, debéis pensar. Pues que apenas volviendo de vacaciones de verano ya nos ponemos manos a la obra pensando, ideando y creando todo lo que queremos estrenar en Navidad. Es decir, cuando los árboles todavía están repletos de hojas que poco a poco van abandonando el verde para pasar al marrón, nosotros ya pensamos con el frío, la nieve, las chimeneas, los regalos y el Papá Noel.

Y eso es bonito, porque creamos nuestros productos pensando en aquello que gustará a los niños y niñas: pensamos en pesebres divertidos en los que puedan poner su granito de arena al montarlos. Pensamos en árboles de navidad que se decoran con pegatinas y con guirnaldas y bolas que permitan dejar volar la imaginación a los más pequeños. También pensamos en lo que gustará a los mayores. En esos pequeños detalles que marcan la diferencia y que convierten un regalo cualquiera en un regalo único. En elementos decorativos únicos, hechos con cariño y que permiten dar un toque personal.

Y cuando tenemos todo este puñado de ideas en mente, toca darles forma. Nuestro equipo creativo da mil y una vueltas hasta que consigue dar con una idea brillante. ¿Y sabéis como sabemos cuando tenemos ante la idea buena, la que gustará? Pues porque cuando tenemos esta idea deante, enseguida nos viene a la mente la mirada de ilusión de los pequeños de la familia de La Lluna. Entonces, sabemos que hemos acertado.

Os invitamos a visitar el apartado navideño de nuestra web y a dejaros llevar por la magia de la Navidad!