Cada vez es más habitual encontrarse con clientes que buscan detalles personalizados para celebrar ocasiones especiales. ¿Ocasiones especiales como qué?, debéis preguntaros. Pues como la llegada de un nuevo miembro a la familia, un cambio de etapa importante que marca un antes y un después, la emancipación de uno de los miembros de la familia, un cumpleaños señalado, cuando el pequeño de casa aprueba la selectividad o cuando se alcanzan los objetivos laborales y académicos. Estas son sólo algunas de las muchas situaciones que se dan y que hacen que nuestros clientes busquen un detalle único que haga feliz y sorprenda aquella persona que aman.

Pensando en estos momentos, lanzamos un reto a la mesa de nuestro equipo creativo. "Debéis buscar una idea original, atractiva, versátil y 100% personalizable". Este fue el encargo y pocos días después ya teníamos una propuesta encima de la mesa. La propuesta tenía como elemento principal la madera de pino. Y ¿qué es lo más personal de cada uno? !Su nombre! Un nombre hecho de madera que permite jugar y colocarlo donde se quiera. Y si una vez lo han puesto en un lado les apetece cambiar, no hay ningún tipo de problema. La propuesta contemplaba que cada nombre pudiera tener una parte pintada de un dulce color pastel o una cenefa. Según el color que más le gusta a la persona que recibirá el regalo, se puede jugar combinando distintos colores. El nombre y el color preferido en un mismo detalle. !Qué gran idea! Y por si esto fuera poco, la caligrafía con que están escritos los nombres nos enamoró. Es un tipo de letras que casi no habíamos usado nunca: redondita, ligeramente inclinada, ligada, ligera, suave, como si los nombres estuvieran flotando encima de una nube.

   

 

¿Ya sabéis cuál será la próxima ocasión o momento especial que se merecerá un detalle así de único?